El área metropolitana de St. Louis recibió una calificación de “F” en contaminación por ozono y partículas, según el informe 2026 del estado del aire de la American Lung Association.
El estudio, basado en datos recopilados entre 2022 y 2024, indica que los niveles de contaminación no cumplen con los estándares nacionales, manteniendo a la población expuesta a condiciones atmosféricas potencialmente dañinas.


