Diecisiete ciudadanos estadounidenses permanecen a bordo del crucero MV Hondius, donde se investiga un presunto brote de Hantavirus. La embarcación, que zarpó de Argentina con pasajeros de 23 nacionalidades, permanece frente a la costa de Cabo Verde, donde las autoridades no permiten el desembarque.
Tres personas han fallecido y otras permanecen enfermas, mientras la World Health Organization investiga el origen del brote. La empresa Oceanwide Expeditions evalúa posibles rutas alternativas, incluyendo su traslado hacia las Islas Canarias.


