José, un padre hondureño y beneficiario de DACA, fue deportado a Honduras tras asistir a una cita con autoridades migratorias, luego de vivir más de dos décadas en Estados Unidos.
Su caso ha generado preocupación por el impacto familiar y humano de los procesos migratorios, especialmente ante la posibilidad de perderse el nacimiento de su hijo y dejar atrás la vida que construyó en el país.


